África es el tercer continente más grande del mundo y el segundo más poblado, con más de 1,400 millones de habitantes y 54 países reconocidos. En su territorio se hallaron algunos de los fósiles humanos más antiguos, por lo que se podría considerar la cuna de la humanidad.
En el Continente abunda la pobreza, aunque es rico en recursos naturales, lo que favorece el estallido de guerras y la aparición de regímenes dictatoriales apoyados casi siempre por estados ricos del llamado Primer Mundo.
La geografía es diversa, desiertos, selvas, grandes montañas, inmensos ríos. Aunque como lenguas oficiales dominan el inglés y el francés, hay una gran variedad de lenguas autóctonas, como lo hay también de culturas y tradiciones. Diversos grupos étnicos, que muchas veces trascienden las fronteras establecidas, se reparten por todo el Continente, algunos con tradiciones y economías que podríamos denominar primitivas, pero gracias a ello han podido conservar costumbres ancestrales.
Prácticamente toda África fue pasto de los colonizadores europeos, unicamente Etiopía se salvó, aunque fue ocupada por Italia entre 1936 y 1941. Ghana fue de los primeros en independizarse, en 1957 y fue el inicio de un reguero de independencias.
Aunque no sea un lugar parco en monumentos se pueden encontrar maravillas arquitectónicas, como las pirámides de Egipto o Sudán. También en el Norte encontramos varios restos arqueológicos de periodos antiguos, romanos o fenicios, especialmente en Marruecos y Túnez, Cartago fue un importante enclave de pueblos fenicios. En Etiopía se encuentran castillos y varias iglesias, con mención especial a lo que hay en Lalibela. En Mali se encuentra la mítica ciudad de Tombuctú que fue un importante centro cultural y comercial en la Edad Media. En Sudáfrica hay que destacar la ciudad de El Cabo, una de las más bellas del mundo. Y en Costa de Marfil, además de los grandes rascacielos de Abidjan, la Basílica de Yamosoukro, una réplica de la Basílica de San Pedro del Vaticano.
Pero las bellezas naturales son las que más abundan en África. Empezando por los desiertos, el gran desierto del Sahara en el Norte y el Namib en el Sur. Las selvas tropicales, en República Democrática del Congo encontramos la segunda más grande del mundo por detrás del Amazonas. En Tanzania se halla el Kilimanjaro, la montaña más grande del Continente y diversos Parques Nacionales con muchos y variados animales. Otro lugar imprescindible para los safaris es el Delta del Okavango, un oasis en medio del desierto en Botswana. Rwanda y Uganda se han hecho famosas en los últimos años por los gorilas, organizando safaris para ver estos animales que se encuentran en peligro de extinción. Un lugar muy especial es la isla de Madagascar, donde muchas de sus especies, animales o vegetales, son endémicas. Y no podemos olvidar las tribus, poblados que conservan fielmente antiguas tradiciones y costumbres, incluyendo vestimenta, comida, economía,… algunos viven en estados muy primitivos, los más exóticos los podemos encontrar en Benín, Angola, Namibia, Senegal, Sudán del Sur,… y, sobre todo, en Etiopía.















